Canto de Muerte
Hoy voy a desaparecer y nadie lo va a notar,
Se hará invisible mi piel y mi sangre se va a secar,
Mi alma va a volar, y se ocultara en tu habitación,
Cada noche te haré pagar poco a poco mi dolor.
Voy a cantarte al oído mientras toco tu cara,
Te haré sentir frío, hasta que quieras ir a la cama,
Cuando estés acostada recorreré tu cuerpo desnudo,
Haciéndole honor a tus deseos más oscuros.
Al escribir con sangre, mi nombre en tu pecho
Haré venir a tu mente siniestros recuerdos,
Los recuerdos serán míos, pero tú vas a sufrirlos,
Sonreiré al verte sufrir, pero no caerás al abismo.
Tendré algo de tiempo mientras lloras todo mi miedo,
Te voy a tocar inyectando lascivia en tu cuerpo
Y no podrás soportar ese placentero momento,
Debatiendo entre cielo, infierno y orgasmo perfecto.
Te arrepentirás de haber nacido y hacerme daño,
Suplicaras un momento de paz o al menos un pacto,
Ignorando, que tu castigo no tiene un final,
Estás condenada... cada noche de la eternidad.
Cuando Me Reconozco
Gozo mi feminidad cuando tus manos la expresan,
extirpándola del cuerpo tras cada caricia, sin apenas queja.
Es entonces cuando me siento mujer, cuando me reconozco,
en el reflejo de tu tersa piel, en el fondo de tus ojos.
Es el lecho ese tormo, donde tú me creas,
jugando en él a ser Dios, creyéndome yo ser Eva.
Es entonces cuando poseo creencias, cuado la fe
se despoja de la ausencia, tatuando en mi piel
ancestrales leyendas.
En la humedad de la alcoba, cuando tu boca desgrana
mi nombre entre las sábanas, preciso abarcar el momento
que entre nosotros se escapa, resbalando como el sudor
que la euforia del placer arranca.
Es en la erótica noche cuando el deleite nos presta sus alas,
pidiendo tan sólo a cambio un hueco en la almohada.
Es entonces cuando olvido los contornos, cuando el perfil
que nos limita no es mas que un observador curioso.
Me complace cada instante que me surges de la nada,
convirtiéndome en el fin de mi principio, en la dicha
que como mortal codicio, en el engaño de una vida eterna
que sin ti no es nada, en la cordura de mi enajenada alma,
en las horas que descuento cuando no te tengo, en todo
cuanto creía cuando de niña soñaba y en esa parte de mi
que he hallado asomándome a tu rostro.
Deshojé las Pestañas de la Luna
Deshojé las pestañas de la luna
otra luz será mañana mi oscuridad
para que mi alma que siempre disimula
me perturbe el sueño al soñar.
De recitar sonetos al amanecer
y ser a veces tu aliento
del poeta que alguna vez
uso para luchar armaduras de viento
y tiró su nombre cerrando sus sentidos
en un basurero de versos
donde los poemas duermen en la postura eterna del dormido
sin importarles una mierda el tiempo.
Solo hay noches de pesadillas
de segundos sin realidad
ilusiones oxidadas y nubes dormidas
barcas sin remos para naufragar
en el mar de la resina
que es droga imposible de probar
no contengo en mi mirada la sonrisa
ojos de persianas bajadas al despertar
Dulce Fiera
En la cercana pradera te he visto
Retozando ayer tranquilamente
En dulce fiera han convertido
Al desquiciado y demente
Fiera estampa era tu porte
Fuego en tus ojos relucía
Ahora que ya a nadie importe
Todo el miedo que infundías
Ya no eres libre salvaje bestia
Por que al látigo te sometiste?
Olvidándote del orgullo
Y aquella tu casta recia.
Tus ojos no brillan mas
Tras los barrotes de la costumbre
Ahora luces tu disfraz
Con tanta y tanta pesadumbre
Extrañas los días de gloria
Tu fuiste todo un rebelde
Rugías, bramabas, y aullabas
A la luna fieramente
Tu voz era como el trueno
Como el relámpago tu presencia
Tu silencio como el desierto
Y era mayor tu insolencia
Han cortado ya tus garras
Y han limado tus dientes
Han acabado con la fiera
Y con su animo creciente
Lobo atrapado en jardín
Eres serpiente sin veneno
Han recortado tus alas
Nunca mas emprenderás tu vuelo.
Retoza tranquilamente
Más, no dejes de soñar
Con aquellos gloriosos días
Sueña con tu libertad
El Cementerio
Cementerio silencioso
Con tus muertos tan callados
Pasa el viento tembloroso
Rugiendo por tus tejados,
Deja flotando en las fosas
Un estrepitoso llanto
Y se adormecen las rosas
Que adornan el camposanto.
Inscripciones se atormentan
Junto a los lirios morados
Noches oscuras inquietan
A los cipreses dorados.
Alerta están las esquinas
Y los muertos vigilados
Las afiladas espinas
Clavadas por todos lados.
A todos abres tus puertas,
Los abrazas con tus brazos
Noches y noches desiertas
Adoran tus negros lazos.
Allí vive la luciérnaga
Constantemente brillando
A todas las fosas llega
Con la muerte conversando.
Cementerio siempre en calma
Eres triste y silenciado,
Llevarás dentro del alma
Soledad siempre posando.
Trozos de tierra sagrada
Con suspiros hechos gajos
De acariciada mirada
De pozos y de altibajos.
Las estrellas están fijas
En tu corral sonrosado
Como si fueran las hijas
Del solar triste y cuadrado
te conozcoo de aLgooo?